Roberto por el buen camino

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Reseña

Novela que explora las causas y consecuencias de una situación social lacerante, actual, como es el pandillerismo juvenil, y que expone las vivencias de quienes, de un modo u otro, se ven inmersos en el problema. La trama está basada en una visión que es, a la vez, una propuesta para lograr el cambio de actitud que nos lleve a encontrar respuestas que neutralicen un proceso que está en marcha, y que amenaza con deteriorar para siempre lo más humano que hay en cada uno de nosotros.

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  • ANALISIS LITERARIOS DE ROBERTO POR EL BUEN CAMINO

    ROBERTO POR EL BUEN CAMINO
    Dr. Erwin Roner

    Justo Arosemena hace siglo y medio dijo… “El sistema penal es más propio para empeorar que para corregir a un delincuente. Nuestros presidios son focos de infección física y moral, escuelas de perversidad, a donde el hombre todavía sano se corrompe, y el malvado se perfecciona en el crimen perdiendo el último resto de pudor”. Esta frase del estadista Justo Arosemena representa una profecía de autorrealización que todos los días se cumple en nuestros jóvenes privados de libertad, y en la población carcelaria en general. En este sentido, la obra de la novelista Rose Marie Tapia, se convierte en una crítica social e individual, pues nos conecta con nuestros propios valores y nuestra responsabilidad como entes de cambio.

    Las estadísticas del Ministerio de Gobierno y Justicia son frías y sin caras, y nos hablan que en el 2002 la tasa de incidentes policivos fue de 21.9 x 1,000 habitantes y que desde 1999 a 2002 hubo un aumento en 5,026 incidentes policivos. Lo que no dicen estas cifras es por qué mató, por qué robó, cuál fue su historia de vida, qué siente en cuanto a las oportunidades que le brinda la sociedad, cómo es su realidad social, su vivienda, su familia. Es esta realidad la que nos invita a escudriñar la autora, pero sobre todo nos introduce en los pensamientos y emociones de los personajes, sus dramas, sus pérdidas, sus ilusiones que inician o acaban con el sonido de un disparo y el correr de la sangre.

    Nos propone entrar tanto en el sub-mundo de la delincuencia como en el de las víctimas, pero con una visión esperanzadora, y hasta a veces inocente, con el fin de realzar la plenitud humana y los valores sociales que subyacen en todos nosotros, que en condiciones favorables, puede ser la diferencia entre la perdición o el crecimiento personal. Trasciende las clases sociales, dejando claro que todos somos susceptibles a ser víctimas del flagelo de las drogas y la delincuencia, sumergiéndonos en convencionalismos sociales de poder y riqueza, dejando de lado los valores básicos que sustentan a la familia y la sociedad, volviéndonos esclavos de nuestros propios paradigmas.

    Refleja en los personajes tanto la fuerza del odio y venganza como la capacidad de amar y perdonar, presentándolos a su vez como personas reales y no como seres idealizados, con sólo sentimientos nobles y puros. Incluso las personas que enfrentan los retos de promover la resocialización de los jóvenes delincuentes, tienen que viajar por esta montaña rusa de emociones con desalientos y frustraciones, así como también con discretos éxitos, que como a manera de peldaños, forman parte de la cotidianeidad. “Roberto por el buen camino”, nos presenta una gran gama de personajes los cuales podemos identificar en nuestro diario vivir, unos viviendo del dolor ajeno por medio del sensacionalismo periodístico o como bandera política, otros lucrando a manera de mercenarios sublimando el odio y la violencia, otros con capacidad de dar de sí antes de pensar en sí y entregarse a sus ideales...en fin, todos estamos ahí, o por lo menos partes de nosotros. Incluso exalta la fuerza que hay en las personas anónimas, que consideramos hasta ignorantes, pero que en situaciones difíciles y con apoyo, pueden mostrar recursos emocionales y ser protagonistas de sus propias vidas y no una carga para la sociedad.

    La obra nos lleva sutilmente por una metamorfosis de los personajes, que pasan por la ira hasta los deseos de redención, de sentimientos de culpa al de reconciliación con la vida, a reparar heridas por medio de cruzadas, pero sobretodo nos enseña que es cuando la vida nos estremece que sacamos lo mejor de nosotros mismos. La realidad deprivante de algunos sectores de la sociedad nos explota en la cara y nos lleva hasta avergonzarnos de nuestra indiferencia, racionalizando esta situación con frases vacías y sin sentido para el que sufre hambre, convirtiendo todo en un show para alimentar el morbo. En fin, es una historia del redescubrimiento de la propia humanidad del joven delincuente en el contexto de la horda primitiva, en la que se refugia para lograr valorizarse y obtener reconocimiento. Es la fotografía del joven que vive un día a la vez, sin futuro, sin grandes expectativas, en busca de un disfrute rápido y fácil pues la vida es efímera y regida por el principio del placer, sin trabajar por metas u objetivos mediatos o remotos. Dibuja la dificultad de aceptar las consecuencias de sus actos y la falta de empatía con las víctimas o sus familiares, la pobre autoconcepción de su delito, la rebeldía y los antivalores.

    Observamos una gran gama de temas que se mencionan, cual actores secundarios de la obra, y que matizan el contexto social de la delincuencia: la pobreza extrema, familiares con comportamiento antisocial, rigidez o sobreprotección parental, violencia intrafamiliar, deserción escolar, impulsividad elevada, amigos delincuentes, los tatuajes y el lenguaje propio de estos jóvenes, abuso de drogas, precocidad sexual, uso de objetos lesivos, en fin…el significado y simbolismo de todo lo que rodea a estos jóvenes y que le da un sentido a sus vidas, aunque sea para sentir que por sus malas acciones son tomados en cuenta por una sociedad cada vez más alienante, o sus fantasías de control por medio del miedo y la violencia.

    Implícito en esto están juicios de tipo legal, que pone énfasis en lo represivo y estigmatizante, y no en lo preventivo, en la rehabilitación y resocialización. Nos deja entrever en forma general, como con la participación interdisciplinaria y de todos los sectores de la sociedad, podemos ir haciendo pequeñas contribuciones que repercutirán en nosotros mismos, cual seguro de vida. Cuando analizamos el Censo de Población y Vivienda de 2000 encontramos que la pobreza extrema es de 26.5 %, que el 48.9 % de la población gana menos de $100.00 mensuales, y que el 54 % de la población total vive con menos de $2.00 diarios, lo que refleja los componentes multifactoriales que inciden en esta problemática y que la hacen compleja, revelando crisis de valores individuales - familiares - sociales, exclusión económica - política - sociocultural, e inequidad en la distribución de riquezas.

    Esta obra nos obliga a ver una verdad que nos resistimos a internalizar, y es que nuestro mundo perfecto y hermoso puede ser un espejismo, que no tenemos un mundo privado sino que es compartido por casi 3 millones de habitantes, y que todos somos responsables de que ... Roberto ande por el buen camino.

    Es pues, esta la filosofía de trabajo que trata de implementarse con el joven privado de libertad en el Centro de Cumplimiento para que de manera integral (familiar, laboral, educativa-fomativa, espiritual, socio-cultural, física y mental, y deportiva) puedan desarrollarse y prepararse para afrontar un nuevo rol en la sociedad.

    ROBERTO POR EL BUEN CAMINO
    Héctor A. Chávez E.

    El presentar esta noche la última obra literaria de Rose Marie Tapia, titulada: ROBERTO POR EL BUEN CAMINO, es la responsabilidad más difícil que tengo desde que estoy inmerso en el mundo literario, pues me encuentro en una situación ambivalente. Y es que no puedo justificar la delincuencia con argumentos paternalistas ni con excusas baladíes, pero tampoco puedo juzgar al privado de libertad, pues esta experiencia me ha permitido ver la realidad de muchos, y valorar sus sueños, metas y aspiraciones.

    Sí, aunque para algunos suene extraño, el privado de libertad también tiene propósitos positivos que alcanzar, tareas importantes que cumplir y un afán de superación que seguir.

    Mucho de esto es olvidado por algunos en su difícil crecer y cometen grandes errores tales como los de Tuti, uno de los protagonistas principales de esta obra, la cual se desarrolla en el escenario de nuestra realidad social, la acción narrativa está matizada con toques, no de fantasía, sino de magia.

    Cada cual podrá designar como personaje principal a quien mejor le parezca, ya que la novela nos presenta diferentes historias que nacen desde polos opuestos para luego converger en una tragedia que marca el inicio de un nuevo capítulo en las vidas de nuestros protagonistas. Posturas que tocan los más profundos sentimientos del lector son parte de lo que encontraremos en esta obra, ya que “Roberto por el buen camino” confronta las más azarosas circunstancias en una gran gama de emociones encontradas. Hechos que nos causan empatía con los personajes y que no podemos excluir pues todos las sentimos a diario, ya sean buenas o malas. La trama también nos muestra hasta dónde podemos llegar a causa del rencor y el odio, actitudes que nos pueden llevar a proceder con aquello que más repudiamos, por tanto, aunque sea difícil , debemos tratar de controlarlos y reemplazarlos por los atributos de Dios: el amor y la misericordia. Por supuesto que es imposible olvidar el vicio más grande de nuestra sociedad “el prejuicio”, y es que son numerosos los adictos al etiquetamiento, a recondenar una y otra vez a quienes ya pagan por sus faltas, errores, delitos o infracciones a la ley o como quieran llamarlos, ya ellos pagan con la privación de libertad, entonces, por qué siempre condenarlos cuando encuentran cómo enmendar el error cometido, cuando descubren que tienen una nueva oportunidad para ir… por el buen camino.

    En el análisis de la obra en reiteradas ocasiones, he hablado en tercera persona como si fuese una forma de exclusión; en realidad lo que quiero reflejar es la doble dimensión de nuestras vivencias y de cómo aprecio la vida y los problemas que sufrimos y sobre todo la responsabilidad social que nos toca asumir como parte de esta sociedad. ¡Que a nadie le parezca extraño!, pues estos son algunos de los temas y mensajes que se perciben con la lectura de Roberto por el buen camino.

    Estoy consciente que preocupa, enoja y desalienta cada vez que los medios de comunicación informan sobre menores de edad involucrados en algún delito, como actor secundario o como protagonista, da igual. Asimismo la falta de información de los avances y logros alcanzados por los privados de libertad, desalienta a muchos, ya que reduce las necesarias oportunidades que requerimos para salir adelante. La resocialización nos da nuevas aptitudes y principalmente una nueva visión. Los cambios que los seres humanos hacemos no vienen en cajas de cereales, por tanto deben ser reconocidos, no premiados. La buena conducta debe ser reconocida, en especial en aquellos que nunca han experimentado los estímulos positivos, ellos necesitan reforzar su nuevo yo para salir adelante. Así se incentiva a otros para que den ese gran paso, tal y como lo hace Tuti a pesar de sus temores.

    Los que invierten su tiempo y esfuerzo en atender y ayudar a los menores infractores saben que no es una tarea fácil, pero ustedes deben ser conscientes que estas personas no sólo le brindan nuevas herramientas de vida a los que muchos consideran “lacras de la sociedad”, ellos también ayudan a la sociedad al salvar aquellos jóvenes de las garras de la delincuencia, en especial a los que todavía se pueden salvar. La pintura no podría estar concluida si no evaluamos las emociones y sentimientos de los familiares de las víctimas de la delincuencia.

    Rose Marie Tapia, por medio de María Cristina nos permite conectarnos con estas historias paralelas, pues la moneda siempre tiene dos caras. Y es que quién puede juzgar a esa madre, al padre que ha sufrido lo inimaginable, pues su ser más preciado ha pasado a formar parte de las estadísticas que nos deja la delincuencia. Será que nuestra juventud cada vez se insensibiliza más, así pareciera pues niños y adolescentes no reparan en el daño que causan. Qué puedo decir... es imposible entender lo que sienten los familiares, el dolor tan grande que deben soportar por el daño causado, y luego sufrir un poco más por el sensacionalismo informativo. Cada escena en las noticias, cada comentario en la radio y cada imagen en los diarios acrecienta el dolor, los sentimientos de odio y desprecio, aunque causados por el propio delincuente, no deben ser explotados por algunos inescrupulosos comerciantes de la comunicación. Miguel, padre de Susana, nos demuestra cómo el auge que toman estos sentimientos le causan más daños a quien los siente y no a quien son dedicados. No a quien le cobremos venganza. Tal vez no aliviará el daño causado en sus vidas, pero quiero decirles a todas las familias que han sufrido por nuestros errores “perdón”; es lo que algunos hemos aprendido y lo que Roberto nos vino a enseñar, a valorar la vida, la nuestra y la de los demás…

    Un detalle que no se me puede escapar en esta presentación es el amor, la esencia mágica de la novela, pues a pesar de las adversidades hay quienes encuentran esa fuerza revitalizante que nos proporciona la persona que nos motiva a seguir adelante, que se vuelve nuestra inspiración para soñar nuevamente… que es quien nos enamora. No cerremos nuestros corazones por duras que hayan sido las experiencias, debemos darle una oportunidad de redención a los que han delinquido, de intentarlo juntos, pero sobre todo, una oportunidad de amar y ser feliz nuevamente.

    ROBERTO POR EL BUEN CAMINO: DENUNCIA, REFLEXIÓN Y ESPERANZA
    Catherine Díaz

    Roberto por el buen camino es un sueño escrito de Rose Marie Tapia que trata de resolver un problema social sobre un aspecto que a todos nos interesa, pues la seguridad de nuestras calles es tan dudosa que nunca sabemos si alguien se antoja de nuestra vida. La novela denuncia el problema de la delincuencia juvenil, que nos compete a todos, inclusive a los que de manera arbitraria nos incluimos dentro del bando de los buenos, pues sentimos lejano cada caso de delincuencia juvenil… hasta que nos toca a nosotros.

    En la novela las acciones se pasean en diversas circunstancias, convirtiendo a los seres humanos en auténticos objetos de una predestinación difícil de evadir, en la cual la miseria y la delincuencia caminan tomadas de la mano. Así, nos encontramos con que Tuti (Roberto), para llevar el sustento a su casa se dedicaba a la delincuencia, situación que es producto del ambiente en el que vive el personaje principal. En esencia, Tuti, no es malo, roba para ayudar a mantener a su familia. Una noche, por cosas del destino, decide, junto a unos compañeros, robarle a Luis Carlos y a Susana. Sin embargo, en pleno robo, todo se complica y muere Susana; Luis Carlos queda gravemente herido; Tuti es capturado y llevado a la cárcel, sitio que se convierte en una escuela del delito.

    Sin embargo, Tuti, aprovecha la cárcel para reflexionar sobre su situación y comprende la lección que debieran comprender todos los delincuentes del país: el crimen no paga. Tuti procura escapar a su realidad, decide y logra rehabilitarse, sin embargo, por cosas del destino, cuando el joven delincuente se convierte en un hombre honrado, muere, cosa que me sorprendió y me entristeció: Me encuentro un relato el cual el bueno que muere, pues aunque Tuti había delinquido, no era malo; era una víctima social.

    Ante esta situación, me encuentro frente a una sensación que me conduce a meditar sobre la realidad de los delincuentes juveniles. Yo no culpo a los delincuentes por sus actos; la mayoría de ellos carecen de educación, viven marginados, en la miseria; es más, hay delincuentes que ni siquiera tienen un nombre propio (como es el caso de Tuti). Cuando se combinan en un individuo estos elementos ¿qué se puede esperar de estas personas?, ¿dónde pueden conseguir un trabajo decente?; vivimos en una época en la que, inclusive, para los cargos más humildes se requiere presentar títulos académicos.

    La situación de Tuti es desesperante. Era el responsable de una familia compuesta por una madre soltera y muchos hermanos por mantener: ¿de qué otra manera podía llevar el sustento a su familia, sino era robando? Definitivamente, que la educación libera, no sólo nuestro pensamiento sino de las ataduras sociales que hunden a las personas en acciones despreciables.

    Hay que tomar en cuenta la otra cara de la moneda. No se puede afirmar que todos los jóvenes que viven en la miseria son delincuentes; hay muchos que son personas honradas; por otro lado, existen personas con excelente educación; sin embargo por intereses o por ambición son delincuentes.

    En Roberto por el buen camino, el crimen (siempre injustificado), la sed de venganza y el odio se enfrentan al amor fraternal y a la fe en el ser humano. Toda persona humana tiene y debe aprovechar la oportunidad que se le brinda para regenerarse. La obra contempla aspectos que tocan las puertas de nuestra conciencia: ¿hasta dónde somos culpables de lo que ocurre?, ¿hacemos algo para mitigar las penas de nuestros semejantes, convirtiéndonos en barreras para que no caigan en el abismo de las soluciones fáciles?, ¿hasta dónde el egoísmo que nos caracteriza contribuye con el hundimiento de nuestros semejantes?

    La obra denuncia a la prensa que se goza en su espíritu mercantil. Vale más la pena hablar de muertos, de sangre y de violaciones; la conciencia colectiva está tan llena de maldad, que no prestaría atención a un medio que hable de las bondades de la sociedad panameña que son muchas. Ocurre lo que en todas partes.

    Es hora de que la juventud de nuestro país comience a cumplir el papel que la sociedad le impone, es hora de ponerle un hasta aquí a la presión de grupo y a las malas influencias que nunca conducen a acciones buenas.

    El sueño de Rose Marie Tapia en Roberto por el buen camino es un llamado de atención. Si existieran instituciones como La Fundación Roberto por el Buen Camino, dedicadas a ayudar a los jóvenes sin recursos, nuestro país estaría mucho mejor en cuanto a la delincuencia.

    Para finalizar, tengo que aceptar que la obra pone a la juventud panameña en un punto céntrico entre dos caminos morales: el bien y el mal. Por un lado, encontramos el irrespeto, el salvajismo y el desdén como sendas seguras al sufrimiento y a la muerte; por el otro, está la recta conducción, el respeto y el amor como nortes de vida. La autora es estudiante de XIº Ciencias en el Colegio Manuel María Tejada Roca de Las Tablas.

    ENFOQUE PSICOLÓGICO DE LA OBRA, ROBERTO, POR EL BUEN CAMINO
    CENTRO EDUCATIVO SANTO DOMINGO, PENONOMÉ, PANAMÁ VIERNES 30 DE JUNIO 2006,
    Psicóloga Flor Cano de Picota

    Hoy, afligen a toda la sociedad problemas profundos, como la práctica de la cultura de violencia, la corrupción, la destrucción ambiental, la decadencia de las estructuras de la comunidad y la familia, el deterioro de los sistemas de educación, la inequidad y la fragilidad de los cimientos donde se apoya la paz en el mundo.

    Todos, en cierta forma, nos sentimos impotentes frente a semejantes problemas globales. Por esta razón reclamamos, exigimos y esperamos que aparezcan los grandes líderes que los solucionen. Pero quizás, tendría más sentido dejar de esperar y emprender, alguna acción pequeña pero concreta desde nosotros mismos, para aportar –aunque sea- un pequeño impulso de cambio. Si aprendiéramos a construir y a sostener pequeños impulsos frente a los grandes retos, comenzaríamos a sentir una gran confianza y desarrollaríamos habilidades prácticas, que quizás hoy ni siquiera somos conscientes que tenemos.

    Con el tiempo, esos pequeños impulsos, que sólo influyen en pequeños círculos alrededor de las personas que los generaban, pueden crear nuevos impulsos más allá de esos círculos individuales. Hasta lograr acciones magnas que se conviertan en momentos de paz para cada individuo, cada miembro de una familia, una comunidad y un país como Panamá. Un aporte para la lucha contra el flagelo de la violencia, la delincuencia, el deterioro de la dignidad humana y el infierno de las drogas ha resultado para mi concepto la novela Roberto, por el buen camino..

    El abordaje del tema de la delincuencia juvenil y la violencia social, no es fácil, considerando que el concepto violencia: es todo acto contra el normal estado, modo de una persona o situación y el concepto de agresión, es una conducta que caracteriza a quien ejecuta o atenta contra el derecho de los demás.

    Desde el punto de vista de nuestra orientación laboral la PSICOLOGÍA, la obra resulta de CARÁCTER PSICOSOCIAL, dado que plantea una problemática, ya no de otros países, como los solíamos ver por los medios de comunicación, sino ya es noticia en nuestro Panamá, todos los días e incluso en nuestra provincia de Coclé. En este momento por ejemplo, es importante señalar la relación entre las conductas violentas y la televisión.

    En estudios realizados en Estados Unidos, Eleanor Maccoby ( investigadora social) ha estudiado que “se ha descubierto que mientras más horas dedique el niño ha ver televisión, se encuentra más propenso a expresar impulsos agresivos”

    En Panamá el Dr. Dennis Cardoze (médico pediatra en compañía de psicólogos han señalado que “el contenido agresivo de los programas de televisión inciden de manera importante y permanente en la vida de los niños panameños” El Lic. Modesto Tuñón , comunicador social, plantea que “es preocupante la sustitución del rol de las figuras de adultos significativas para los niños y jóvenes por la televisión y la computadora en casa”. Por lo tanto podemos concluir que el exceso de programación con patrones de conducta violenta, la insensibilidad, la falta de solidaridad, el esfuerzo constante por resaltar las figuras, actos y patrones de conductas negativos, son los mensajes de mayor contenido en la programación televisiva.

    El enfoque : PSICOLÓGICO, Un sin numero de emociones y sentimiento nos embargan al adentrarnos a la lectura. La patología que desarrollan estos jóvenes delincuentes es un trastorno de la conducta, que es repetitivo y persistente pese a lo negativo, asocial, desafiante y agresivo.

    También síntomas del trastorno de conducta sociable, tales como: la desobediencia patológica, delincuencia en grupo, pertenecer a pandillas, robos, ausencia o deserción escolar, y van desarrollando rasgos de precocidad sociopática.

    SOCIAL, La pobreza se enfoca de manera cruel y sin esperanza, desarrollando estos individuos la llamada “desesperanza aprendida “(expectativa de que todos los esfuerzos del individuo lo llevan al fracaso, lo cual se basa en experiencias previas, con una marcada falta de control y poca tolerancia a la frustración).

    Las condiciones de riesgo social , estan evidentemente marcadas, diversos autores señalan que el ambiente de extrema pobreza implica mayor exposición a riesgos graves, la conflictividad alta y crónica del medio familiar, disfunción y desintegración familiar , el tráfico y/o consumo de drogas, maltrato físico y/o sexual, victimas o testigos de violencia, pertenencia a grupos de pares que se orientan a violar normas, iniciarse a temprana edad en conductas delictivas, todas y cada una de estas conductas presentes en un individuo van a marcar su vida por siempre.

    EL ENFOQUE HUMANISTA de la novela, lo encontramos en la vivencia de los profundos sentimientos en los personajes principales, de pasar del dolor y la tragedia al perdón y obsesión por ayudar, refleja un enfoque altruista extremo.

    EL ENFOQUE PSICOPEDAGÓGICO, dado que en el transcurso de la obra todas las alternativas que se ofrecen para contrarrestar el deterioro moral, social y cultural de esos jóvenes solo eran posible a través de la educación y la resocialización. Algunas planteamientos que nos resultan controversiales:

    La realidad de la delincuencia juvenil es mucho más cruel, dolorosa y frustrante a nivel de cada chico que toma estos proyectos de muerte, en la mayoría de las veces .

    La recuperación emocional para las victimas en la mayoría de los casos no se logra, dado las profundas huellas que dejan el maltrato emocional y psicológico que se viven en éstas circunstancias sociales.

    Los procesos de re socialización son duras pruebas que tienen que enfrentar los que delinquen y muchas veces tiene de hecho tan poca apoyo moral, psíquico y familiar que la vida se les convierte en un círculo vicioso de muerte.

    Las redes de apoyo, son tan débiles, que no logran sostener los embates que le toca al enfrentar la sociedad. Ante la realidad que nos plantea esta novela, no nos toca más que formulamos fervientes votos para que cada uno de nosotros, día a día, aprendamos a construir y a sostener pequeños impulsos de cambio de actitud ante la vida, cambios de fe y esperanza que nos orientaran hacia un mundo mejor, dándole a la vida un gran sentido de servir a quien nos necesita, construyendo así un mundo con educación, amor creyendo siempre en el ser humano.

    SALTO DESDE LA OSCURIDAD
    Aproximación a la obra Roberto por el Buen Camino, de Rose Marie Tapia por: Marifeli Domínguez

    Cuando nos acercamos a una obra literaria siempre nos asaltan los mismos pensamientos y nos abruman las mismas contradicciones. ¿Qué voy a encontrar en esa lectura?, ¿me gustará? ¿Qué aprenderé? Y las dudas se desmadejan de a poco como filigranas finísimas.

    La primera vez que leí el libro Roberto por el buen camino de Rose Marie Tapia, la lectura cautivó mi atención y no la pude soltar hasta que terminé con las últimas palabras de la contraportada. Fue un placer. En la segunda oportunidad, la lectura tiene otro objetivo. Ya no es solo el análisis literario, semántico ni temático. Ahora buscamos la relación de la obra literaria con la realidad. Sin embargo, las preguntas siguen siendo las mismas: ¿Por qué cautiva esta lectura? La respuesta las encontramos en una sola palabra: optimismo.

    Esta es una obra cargada de optimismo y de sentimientos positivos, pero arraigados en la dureza de una experiencia vivida, en la incertidumbre de un futuro que no se pinta halagador, pero en la fortaleza de un sentimiento de que siempre hay algo que se puede hacer.

    Comencemos por el principio: el libro Roberto por el buen camino es una obra que pertenece al género novela corta. Hablamos de novela corta debido a la extensión y a la sencilla presentación de la trama desarrollada. El lenguaje utilizado por la autora demuestra un aprecio por la forma sencilla y la denotación clara de la expresión, buscando acaso llegar a un público específico (creemos que lo logra).

    Por otro lado, está subdividida en 7 capítulos los cuales logran mantener al lector al tanto de una historia común, la cual puede estar viviendo cualquier miembro de esta sociedad tan abrumada por la delincuencia, las drogas y ahora. Más que antes, el pandillerismo. Observamos en la ficha técnica que es la quinta edición de la obra, escrita con una extraordinaria perfección en el uso del idioma lo cual nos sugiere proponer su lectura para estos fines.

    La historia se centra en el conflicto eterno que ha llevado a los escritores de todos los tiempos a interpretar su realidad en la dualidad establecida entre el bien y el mal; entre la venganza y el perdón, entre el egoísmo y el desprendimiento, entre el amor y el odio; entre el remordimiento y arrepentimiento. Temas universales que han dado forma a las más espectaculares obras de la literatura. María Cristina es una madre a quien le ha tocado la difícil tarea de educar sola a su hijo Luis Carlos en una sociedad abrumada por la carencia de valores familiares, pero que se compensan con una sólida percepción de lo que es realmente importante para la formación integral de un individuo. Estos valores son el amor, la solidaridad, el desprendimiento, no se basa en la adquisición de bienes materiales. Ese es un dato que ayuda a entender la evolución no sólo de los personajes principales sino también de los demás personajes. Si una familia basa sus valores en la acumulación de bienes, y en ese afán de obtener más descuida los valores familiares, obtendrá al final un saldo negativo, traducido en desintegración familiar, violencia, drogas y demás males que aquejan a la sociedad moderna.

    Luis Carlos, acepta que esa compenetración de valores positivos que ha recibido de su madre y de su tía Irma lo ha ayudado a superar su parálisis y la muerte de su novia en manos de malhechores. ( episodio de la vida de estos personajes que inicia la relación de hechos de esta historia) Pero no solo eso, sino que también le ha permitido ver al mundo desde ópticas más productivas y más solidarias. Sobre todo porque el hombre no es una isla, es un ser que pertenece a una sociedad que será mejor en la medida en la que todos colaboramos a mejorarla.

    El asunto de fondo es: ¿se necesita tocar fondo para comprender este dilema? ¿Qué precio debemos pagar para tener conciencia de esto? Luis Carlos debió perder a su novia, verse paralítico para llegar esa reflexión, María Cristina debió llegar al límite de su odio para verlo, y así todos los demás.

    Otro personaje, que más que personaje, a mi modo de ver es un símbolo para entender la evolución de los personajes es Tuti. El símbolo al modo de ver de los teóricos de la literatura es la asociación subliminal para producir emociones conscientes. De eso se trata: la autora retoma un tema fundamental de la sociedad moderna a través de un personaje simbólico. Porque Tuti es a la vez, todos los muchachos que han perdido la brújula, o que no la han tenido jamás. Representa a la pobreza y a las consabidas consecuencias de ellas. El despojo de su verdadera personalidad se logra entender a través de su aflicción por la familia. Esto lo ablanda y lo enternece. Lo obliga a despojarse de su rudeza para enfrentar su verdadero compromiso con la familia, pero en una sociedad con problemas tan complejos ese ser humano no es palpable sino a través de un símbolo que trasciende, cuando se hace motivo de cambio.

    Los demás personajes de la obra ejemplifican el cambio que debe operarse para llegar a la verdadera convivencia sana en la sociedad.

    Ahora bien, si seguimos desatando la filigrana de los personajes llegaríamos a la conclusión que sabiamente nos explica la autora a través de las palabras de María Cristina en el funeral de Tuti: “La indiferencia de la sociedad que está formada por usted, por mí, por el gobierno, por los medios de comunicación, por la teleaudiencia, por las empresas, contribuyen en gran medida a que estos jóvenes se conviertan en verdaderas bestias. Ellos no son los únicos responsables de sus actos(…) Y es así porque ahora que los medios nos presentan la ruda realidad de los barrios marginales de la ciudad en la que el sonido de las balas es la música con la que arrullan los niños, sentimos la impotencia de la que hablaba María Cristina y su hermana. No es ficción, es una ficcionalización de la realidad la que nos presenta Rose Marie en esta obra. Es la realidad que nos golpea todas las tardes cuando vemos el noticiero, o la de las mañanas cuando leemos los periódicos.

    Sin embargo, la obra es una oportunidad de ver que hay un lado positivo para cada situación: Hay situaciones terribles que parecen acabar con nuestra vida, pero siempre hay un rayo de luz que alumbra que nos permite ver en la oscuridad.

    LA NOVELA COMO BÚSQUEDA DE LA FELICIDAD: A PROPÓSITO DE ROBERTO POR EL BUEN CAMINO, NOVELA DE ROSE MARIE TAPIA
    Por Salvador Medina Barahona

    La novela de Rose Marie Tapia se ha caracterizado hasta la fecha por ser encuentro con lo humano, choque de indagaciones y de contradicciones, himno a la esperanza que ha procurado bosquejar luces y sombras, como fiel reflejo de lo que somos. Esta autora nos vuelve a inquietar con una novela que aspira a la trascendencia, cuestionando los cimientos de una sociedad decadente pero, por eso mismo, capaz de levantarse del suelo.

    Roberto por el buen camino, libro que hoy reseñamos, es obra de honda sensibilidad social, que nos obliga a mirar una de las realidades más crudas y mejor ignoradas de nuestro tiempo: la delincuencia juvenil, su asociación con el feroz mundo de las pandillas, los círculos de violencia en los que se agitan menores infractores, víctimas, autoridades policíacas, y reporteros magisteriados por el rojismo y el amarillismo. Nos impele esta novela a preguntarnos: ¿Quiénes son las víctimas? ¿Acaso nosotros los que hemos caído o visto caer a un ser amado bajo el filo de la navaja o el estallido de la pólvora? Pero... ¿Hemos ayudado a afilar la navaja? ¿Hemos sido el detonante callado de la pólvora? Por segunda vez: ¿Somos nosotros las víctimas? ¿Acaso lo es el infractor que padece en una sociedad cada vez más huérfana de valores, egoísta, hambrienta de frivolidad, que acostumbra a voltear el rostro cuando tiene frente a sí unos ojos diezmados por la miseria, ultimados por la desesperanza, la rabia, el desamparo?

    El hombre nace bueno; la sociedad lo corrompe, dijo alguien. Pero yo, infractor, ¿no soy también responsable de la sociedad en la que vivo? ¿Son del todo justificadas mis acciones en su contra? ¿Merezco castigo? ¿Merezco impugnación por lo que he hecho a pesar de todo y todos? ¿Merezco el perdón? ¿Acaso una nueva forma de coexistir? ¿Un nuevo reto? ¿Una tantas veces negada oportunidad? Roberto por el buen camino es la ácida pregunta, la búsqueda decidida de nuestro centro. Si se quiere, el corte transversal que nos dice lo que somos y lo que podemos ser, individual, colectivamente. Pero, sobre todo, esta novela destila humanidad; para eso: para que nos amemos más, para que seamos más humanos. Razones suficientes para acudir a su lectura y asumir el reto de vivir.

    Roberto por el Buen Camino
    Por Yolanda Crespo Díaz

    La escritora panameña Rose Marie Tapia nos presenta el gran problema de la delincuencia y de los sentimientos de la mujer panameña se adentra en este espinoso tema tocando temas angustiosos como el crimen los secuestros y el mal que encontramos en nuestra sociedad siempre dejando una puerta a la esperanza. Aborda la angustia existencial que tiene el personaje, una angustia vital que a veces paraliza y el miedo que causa vivir con violencia y crueldad. Como protagonista del quehacer cultural la novelista ha dedicado un buen tiempo de su carrera literaria a la promoción cultural, Rose Marie es una excelente persona que trata de ayudar a los más descarriados y marginados de la sociedad, personas que son despreciadas y rechazadas por la mayoría de la población y de las personas de su clase. Su amor a la literatura la ha llevado a la promoción de las letras panameñas y junto con el maestro Ríos Torres, catedrático de la cultura ha llevado una voz de esperanza a los jóvenes del Centro de Cumplimiento en Tocumen.

    Participa en cafés literarios y siempre la vemos elegante con su don de gente que la caracteriza ,una buena disposición y una sonrisa sincera. Rose Marie Tapia nutrida de un amor prójimo y una ternura hacia estos seres descarriados con quienes se ha identificado en el dolor lleva la conciencia del ser humano y la comunicación con los más desgraciados a las letras y contempla de cerca el gran drama psicológico y social de la violencia que afecta a nuestro pueblo, investiga aborda el tema del pandillismo e intenta darle una solución buscando el cambio. Con ese poder premonitorio que tienen las personas sensibles y de alma noble utiliza todo su esfuerzo intelectual para presentar la miseria humana y el infinito sufrimiento de los seres mas desprotegidos en un lenguaje sencillo y humano. Desea que todos la entiendan incluso los analfabetos y por eso les lleva un poco de alegría y de esperanza por su infinito amor al pueblo sufriente.

    Roberto por el buen camino es la novela psicosocial de Rose Marie Tapia y nos dice cosas desconcertantes sobre la realidad panameña, cosas que para nosotros son difíciles de asimilar y de poner en práctica. Este es su sexto libro e incursiona en la vida de la delincuencia juvenil en nuestro país, la vida de las pandillas , la idiosincrasia de los maleantes y su espantosa realidad. También nos dice que debemos amar a nuestro enemigo lo cual es tan difícil en una sociedad donde siempre se aplica la ley del talión de ojo por ojo y diente por diente pero llegamos a la conclusión de que si hacemos eso nos quedaremos todos ciegos y bocachos. Porque para esta escritora quien escribe de una manera sencilla y fácil para que cualquier persona la entienda desde la más humilde hasta una persona estudiosa de los libros de Psicología social, tema que trata aquí de manera extensa, sobre la resocialización de los delincuentes así como ofrecerles una esperanza para rehacer sus vidas.

    En la foto aparece la escritora junto a un grupo de jóvenes del Centro de Cumplimiento. La historia comienza con Luis Carlos que sale con su novia Susana una noche y se encuentran con que unos maleantes los atacan les roban y encima asesinan a Susana y dejan casi muerto acribillado al joven estudiante de derecho. “Luis Carlos comprendió el grado de peligrosidad del muchacho ,por lo poco que arriesgaba en la operación. Cursaba el último año de la carrera de leyes y el profesor de Criminología les había explicado claramente el perfil de los menores infractores.” Tuti el joven matón que se sacia en ellos es quien lo deja casi muerto e impedido. Luis Carlos es llevado a una clínica privada donde se encuentra su madre Maria Cristina desesperada al enterarse de la noticia y de que si su hijo queda con vida será un impedido. Pasará el testo de su vida en una silla de ruedas.La madre del joven quiere matar al asesino de su hijo consigue visitarlo en el centro penitenciario y lo enfrenta decide después ayudar a esa familia miserable e intenta sacarlo de ese mundo horrible.

    La escritora a participado junto con los miembros del Círculo de Lectura lleva una voz de esperanza a los jóvenes del Centro de Cumplimiento junto con el profesor Ricardo Arturo Ríos Torres creador del círculo y valioso intelectual panameño ; la escritora participa activamente en el grupo literario Letras de Fuego. Afirma que la semilla de este proyecto la sembró hace muchos años su hermano Raúl, “él se refiere con mucho cariño a dos amigos, Tuti y Pupi, quienes desviaron su camino y pasaron años en prisión. Yo no entendía esa amistad hasta que conocí a los chicos del centro. Una noche en mi casa, observé la discusión de un taxista con un menor. El incidente fue violento, estuvo a punto de convertirse en una tragedia, no obstante hice un llamado a la calma y el taxista se retiró. Esa noche comencé esta novela. Esto sucedió una semana antes de conocer a los chicos del Centro. El encuentro con estos jóvenes no fue casual, sino una coincidencia muy significativa. He comprobado una vez más que las coincidencias dirigen y le dan forma a nuestras vidas. Son atisbo de los milagros. En cada coincidencia hay un mensaje, una pista sobre un aspecto particular de nuestras vidas que requiere atención.La vida depende en gran medida de los encuentros fortuitos, los giros del destino o los caminos que súbitamente doblan en una dirección. Las situaciones de violencia nos tienen prisioneros del delito o del temor y en esta desafortunada circunstancia, solo el amor puede salvarnos. Ayudemos a esos jóvenes para que se dirijan con paso seguro por sendero de la rehabilitación, del buen camino.”

    “Roberto por el buen camino es una novela que explora las causas y consecuencias de una situación social lacerante, como es el pandillerismo juvenil, y expone las vivencias de quienes, de un modo u otro, se ven inmersos en el problema. La trama está basada en una visión que es, a la vez, una propuesta para lograr el cambio de actitud que nos lleve a encontrar respuestas.

    El tema de la novela duele, la sociedad duele, la realidad duele. Muchas de las escenas de esta novela me han desgarrado el corazón. El escritor debe ser testigo de su tiempo y con valentía decir la verdad. Considero una obligación moral escribir sobre esos jóvenes que sufren en un mundo implacable, describir su drama y su dolor, pero para ser objetiva, del mismo modo expongo el sufrimiento de las víctimas. “

    “Como en todas mis novelas está presente la esperanza, esa esperanza que nace de la fe y el amor, pilares fundamentales para una convivencia en paz. Con el poder de Dios lograremos trascender la violencia. Muchos pensarán que se trata de una utopía y tal vez tenga razón, pero no nos olvidemos que muchas utopías han sido futuras realidades. Y esto me hace recordar al escritor Ernesto Sabato: “ Solo quienes sean capaces de encarnar la utopía serán aptos para el combate decisivo, el de recuperar cuanto de humanidad hayamos perdido”. Estoy segura que todos los presentes seremos guerreros y guerreras del amor y emprenderemos sin demora el combate decisivo para hacer de nuestro país un lugar donde reine la esperanza y la convivencia pacífica.”

    “El sistema penal es más propio para empeorar que para corregir a un delincuente. Nuestros presidios son focos de infección física y moral, escuelas de perversidad, a donde el hombre todavía sano se corrompe, y el malvado se perfecciona en el crimen perdiendo el último resto de pudor”.

    La obra de la novelista Rose Marie Tapia, es una denuncia al sistema indolente y recuerda la novela de Jorge Amado Capitanes de la Arena, que presenta la realidad en Brasil de los jóvenes delincuentes, es una profunda crítica social sobre nuestra realidad y los antivalores y reflexiona sobre la responsabilidad que todos tenemos como entes de cambio.

    El profesor Ricardo Arturo Ríos Torres reconoce en ella :”La escritora confronta con valor y esperanza la problemática social, ética y económica de los niños y adolescentes que delinquen. Rose Marie como parte del Círculo de Lectura Guillermo Andreve tiene las vivencias de la efectiva resocialización de los chicos del Centro de Cumpliento de Tocúmen, ellos desde hace dos años participan comentando los libros que leen. Han mejorado su léxico, su actitud de respeto a los demás, crecen espiritualmente y tienen la ilusión de incorporarse a la sociedad como ciudadanos útiles. La violencia institucional no es la solución a ese mal social. Hay que afrontar las causas de la delincuencia y señalar que pocos son los ejemplos de rectitud que les dan a esos jóvenes nuestros políticos y dirigentes públicos. "

    Roberto por el buen camino nos enseña que a pesar de la degradación moral hay que hacer un esfuerzo por ayudar al prójimo a rehabilitarse y que aunque cueste mucho ya que el sistema en que vivimos los rechaza una vez rehabilitados no nos podemos quedar de brazos cruzados . Es una novela de denuncia auto ayuda y de esperanza. Recomendamos la lectura de esta obra.

"— ¿Sabe algo? La indiferencia de la sociedad que está formada por usted, por mí, por el gobierno, por los medios de comunicación, por la tele audiencia, por las empresas, contribuyen en gran medida a que estos jóvenes se conviertan en verdaderas bestias. Ellos no son los únicos responsables de sus actos. ¿Nunca ha sentido algo de culpa por todo eso? ¿Cuál es su canal? El que sea, le aseguro que ahora están mostrando algunas de las mil formas de matar que se exhiben cada día en las pantallas, y poco después van a invitar a esos mismos niños a que adquieran productos que están fuera de su alcance económico. ¿Sabe que esa es una forma de permitir que la delincuencia adquiera una dimensión tan desafiante?"

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  1. La pasión de leer, el entusiasmo de alimentarse y envolverte en historias reales de las cuales muchas veces somos protagonistas, lo despiertan esas personas que plasman en un libro aquellas situaciones con las que uno se identifica, hace 10 años cuando leí "Roberto por el Buen Camino" desperto en mi esa atracción por la Lectura y hasta hoy sigue viva... en este dia quiero Felicitar a Mi Escritora Favorita, y autora de esta obra Rose Marie Tapia R A quien Dios Bendice hoy con un año más de Vida, Mis más Sinceros deseos de que Dios derrame Bendiciones, salud, Sabiduría y muchos éxitos! Un Abrazo.

  2. Andrea FariasComentario

    Muy buenas tardes, no se quién leerá éste correo, si en realidad lo maneja usted o algún ayudante. Solo quiero que sepa que en dos días he leído el libro "Roberto por el buen camino", que buen libro, me encantó, gracias por este libro, soy venezolana tengo un año viviendo en panamá pero quería agradecerle por éste libro, es tan lindo aparte de que enseña tanto, desde pequeña he soñado con poder tener una fundación parecida a la de María Cristina y leer por todo lo que ella pasó antes de tenerla es realmente impresionante, que gran desarrollo, estoy encantada!!! Seguramente mejores muestraa de gratitud que ésta ha tenido pero igual quería demostrarle mi gratitud. Muchas gracias de verdad!!!

    Andrea Farias, tengo 19 años y leí este libro porque mi hermana menor está estudiando aquí en panamá, jamás lo había visto. Gracias a Dios estoy viviendo aquí en panamá y pude leerlo. Muy buen libroooo😍😍😍.

  3. Karina MontenegroComentario

    Buenas tardes, soy Karina Montenegro de Chiriquí, Panamá. Leí hoy su hermoso libro de Roberto, por buen camino. Y estaba interesad en saber que la llevo a escribir esa hermosa enseñaza del perdón. Le agradecería sus respuesta gracias y muchos éxitos y bendiciones.

  4. Evelyn HerazoComentario

    Buen día Sra. Tapia,

    Hace rato que quería decirle que usted es un orgullo para Panamá por la forma tan bella como escribe. Terminé de leer Roberto por el Buen camino en dos días y desde que inicié no podía parar ni de leer ni de llorar. Mujeres en fuga me encantó como todas sus obras; espero conocerla personalmente un día y poder estrecharle la mano.

    Gracias por su talento, Dios la continúe bendiciendo y llenándola de dones preciosos como los que usted posee.

    Saludos cordiales,

    Evelyn Herazo

  5. Sócrates A. Chavarría Ch.Comentario

    Santiago, 18 de marzo de 2013.

    Señora:
    ROSE MARIE TAPIA

    Respetada SEÑORA TAPIA:

    Hace tres días, al ver en una librería de mí localidad una novela con el título de “Roberto por el buen camino”; nunca pensé que al sumergirme en su amena lectura, su sencilla pero profunda prosa me llevara a vivir esta historia; hasta el punto que sin avergonzarme puedo decirle que me saltaron algunas lágrimas en aquellos momentos trágicos y sublimes que vivió cada personaje.
    En verdad, me creí su historia contada desde una óptica diferente, con personas muy reales. Viví el sufrimiento de María Cristina; la depresión de Luís Carlos, el cambio de “Tutti” a Roberto, cada proyecto exitoso de la Fundación Roberto Por El Buen Camino, en verdad me la disfrute y creo que Autores como usted, son los que contribuyen al desarrollo de los valores cívicos y espirituales de nuestra juventud.
    ¡Gracias!, quedé con ganas de más se que pronto sabré de usted,

    Atentamente,

    Sócrates A. Chavarría Ch.

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